Quiero amigos o tengo ganas de cocinar

Hay veces en la vida que te hacen falta amigos, pero de esos amigos que van por ti al fin del mundo, que te entienden con una mirada, con un tono de voz. Yo soy una bendecida porque tengo muchos amigos, que la vida me ha alejado de ellos por varias razones pero que el cariño sigue latente. Y hay momentos como hoy, que no se que quiero, si verlos a todos juntos en una gran reunión o tomarme una copa de vino tinto con cada uno y platicar largo y tendido como lo logramos hacer en el pasado. Hay tantos nombres que me pasan a la cabeza que me hicieron tener grandes momentos, grandes recuerdos que hoy nutren mi corazón con carcajadas y sonrisas. 
Hoy me pregunto, ¿cómo somos mejores amigos? en la cotidianidad o en el recuerdo añejo. ¿cómo acerco esos momentos irreemplazables a mi día a día? ¿cómo le enseño a mis hijos a crear estos ambientes sanos y longevos donde los amigos nacen y se mantienen?
Me gusta abrazar a todos ellos en mis pensamientos diarios, me gusta crear nuevos amigos, con nuevos matices, donde los sabores, las sonrisas, los llantos, los aprendizajes, tienen el candor de la edad, donde ya no hacemos actividades basadas en el impulso, sino acompañamos en el viaje de la vida y somos mas conscientes de lo efímero de cada segundo, de lo valioso del tiempo y así, nos dejamos querer. 

¿y ustedes amigos en la virtualidad, qué opinan?

Comentarios

Maruja ha dicho que…
Me encanta leer lo que escribes. Feliz miércoles.

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