una experiencia

Una tarde interminable, un cielo gris, smog, monotonía, cansancio, Laura espera con ansia el fin de semana, toma el teléfono, cansado también de tanto contestar pedidos y manejar clientes, le llama a Eric y lo invita a la Hacienda la Magdalena, se la han recomendado, no tiene una idea preconcebida, solo quiere salir de las fauces de la gran ciudad, Eric acepta, llega la hora y suben las maletas al pequeño objeto de escape, su auto. Llegan a la hacienda, los embarga el marco del gran arco de piedra, cargado de flores y enredaderas, en lo alto un gran sol de cerámica sonriente, soberbio, sabe y transmite que es dueño de lo que están por disfrutar, les llama la atención a ambos, donde lo habrán comprado. La pregunta queda en el aire, siguen su camino, un empedrado que da pie a la casona, la bienvenida se las da dos macetones bellamente decorados con lunas, que hermosas, los ojos de las lunas sonríen al ver los huéspedes, Eric y Laura no pueden creer tanta belleza, quieren llevarse todo a su casa que aun no han terminado de decorar. Los recibe el botones, muy amablemente los registra y los lleva a su habitación, Eric le pregunta al sonriente joven donde puede conseguir unos macetones como los que vieron en la entrada, el botones suspira y llena el pecho de aire orgulloso, le responde que el gran maestro Juan Modesto, ha diseñado especialmente para este hotel una línea exclusiva, la cual solo podrán encontrar ahí, Laura le comenta que quisiera un sol como el de la entrada pero mas pequeño para la entrada de su casa, el botones le sonríe y le dice el artista tiene varios compromisos en el extranjero, ya que lo han nominado para el premio internacional de diseño en cerámica, galardón nunca antes otorgado a un mexicano, pero que si desean dentro de un mes pueden regresar al hotel para convivir con el maestro y tendrán el gran honor de adquirir alguna de las piezas de la nueva línea que esta desarrollando para el hotel. Eric y Laura se miran a los ojos y con miradas cómplices acuerdan regresar, en silencio, el botones se da cuenta y les dice que puede reservar una cena con el maestro si ellos lo desean. El botones deja la habitación, Laura se recuesta en la cómoda y perfumada cama, el ambiente natural de la hacienda hace remembranza a los recuerdos de Laura, ella entrega sus sentimientos y sensaciones de libertad al perfecto escondite enmarcado de diseños exclusivos del cual son dueños por un par de noches.

Comentarios

Aimara ha dicho que…
Hola!! Vendré con mas calma en esta semana, prometido ;-)
Hoy me he enterado de que se ha cerrado el blog Cosas de luz, en el que participaba, como sabéis. He intentado arreglar el enlace que han puesto a Aportes de luz, porque, cosas de la técnica, no funciona, pero también he visto que me han borrado como administradora, sin ninguna explicación. En fin, a partir de ahora me podréis seguir exclusivamente en Aportes de luz. Gracias

Besitos astrales y mucha Luz!!
Profesor de apoyo ha dicho que…
Aimara, gracias por visitarme, es un honor y eres invitada a escribir aquí conmigo si gustas, me encanta como escribes, te envio un gran abrazo y dime si deseas escribir aqui conmigo.

saludos

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