Fin de semana

Los fines de semana son maravillosos, es el tiempo que puedo convivir con mis hijos. No se si había comentado que tengo hijos, tengo 2, son inmensamente maravillosos, son tiernos, risueños, les gusta dibujar y por supuesto ver a Barney un millón y medio de veces, aunque este fin tuvieron que ver a Harry Potter porque a su mamá le encanta y milagrosamente la aguantaron, les gustó y al otro día la querían volver a ver, pero la programación de cartoon network no ayudó.

Mis hijos son mi mayor preocupación, respiro pensando en ellos, si estarán bien, que voy a hacer en el futuro, mañana, en una hora, todo esta alrededor de ellos, mis dos preciosos hijos. Si recordarán su infancia con cariño, si dirán que fui buena mamá, si juegan suficiente, si ríen suficiente, lo que si estoy segura es que bailamos y brincamos suficiente, en cada canción de las películas o cuando su mamá pone su música, todos brincamos y bailamos en la sala.
Eso sí lo disfruto mucho.

Mi casa es chiquititita y sin embargo, la disfrutamos mucho, su cuarto siempre es cuarto de guerra, hay minas por todos lados, libros, rompecabezas, la guarida de winie pooh, llena de almohadas, cojines, la ropa favorita de los niños, juguetes castigados o escondidos.

Ellos son mi ejemplo, porque los acabo de regañar y a los 5 min o menos, ya están abrazándome, besandome, diciendome "mamita, dibujamos", no guardan ningún rencor, al contrario.

Ayer fuimos a comer unas mojarras por el camino hacia Zacatepec, disfrutamos mucho salir, ver el campo, bueno, un poco invadido por las casas geo y ara y todas esas, pero respirar diferente fue lindo. Estar al pie de los estanques y ver a los niños con sus ojos impresionados de ver saltar los peces. Me encanta esa capacidad de asombro y de poder jugar con lo que sea, con la tierra, con una servilleta, con la silla.

Resumiendo y para no hartarlos con mi relato del día de hoy, es una gran responsabilidad ser mamá pero es maravilloso tener dos escuincles brincoteandote y gritandote todos los días a las seis de la madrugada. Con el solo hecho de que se acerquen a darte un beso, o que te abracen y te digan "mamita" , listo, cualquier junta o pendiente, se va al caño y te sientes grande y fuerte, eso sí, después hay que fletarse unas 5 docenas de barney en navidad o de barbie rapunzel para compensar, pero la verdad, quien no querría saberse de memoria los diálogos de tan profundas y bien producidas películas CIERTO??

UN SALUDO A TODOS

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